Este sistema consiste en la instalación de una membrana tensada, generalmente de PVC, que se ajusta perfectamente a cualquier superficie.

Al integrar fibras ópticas en el techo, se crea un efecto de “cielo estrellado”, donde pequeños puntos de luz simulan estrellas, proporcionando una atmósfera relajante y sofisticada.

Este tipo de techos no solo destaca por su belleza visual, sino también por su durabilidad, facilidad de mantenimiento y la capacidad de adaptarse a distintos diseños arquitectónicos.